La Unidad Fiscal de Derechos Humanos de Resistencia, Chaco, solicitó la elevación a juicio de la causa “Ligas Agrarias 2 – Sacerdotes”, en la que el exsuboficial mayor de la Dirección de Investigaciones de la Policía del Chaco, Gabino Manader (84), está acusado por la privación ilegal de la libertad y la aplicación de tormentos a los sacerdotes Joaquín Núñez y Gianfranco Testa, ocurridas en 1974 en la Alcaidía de Sáenz Peña, durante el mandato democrático de Deolindo Felipe Bittel

El pedido de la fiscalía fue formulado ante la jueza Zunilda Niremperger, quien ya había procesado a Manader con prisión preventiva el 18 de septiembre pasado, decisión que hace dos semanas fue confirmada por la Cámara Federal de esa jurisdicción.

Según la investigación, en los inicios de la década del 70, Núñez y Testa pertenecieron al Movimiento Rural Católico y luego fueron parte de la creación del movimiento de las Ligas Agrarias, que agrupó a pequeños productores.

Los párrocos Joaquín Núñez y Gianfranco Testa, las víctimas por cuyas privaciones ilegítimas de la libertad y tormentos está imputado el exsuboficial mayor de la Policía del Chaco Gabino Manader.

 

El requerimiento fiscal detalla que los sacerdotes de las Parroquias de Quitilipi y Machagai fueron detenidos el 14 de abril de 1974 por la Policía del Chaco y luego trasladados a la Alcaidía de Sáenz Peña.

Una vez allí fueron torturados durante varios días por una comisión de la Dirección de Investigaciones de la Policía provincial, encabezada por el jefe Carlos Alcides Thomas y el subjefe Wenceslao Ceniquel, el suboficial Manader –el único con vida de este grupo– y el agente José María Cardozo.

La reconstrucción de los hechos realizada por la fiscalía, y que será parte del juicio oral, se asienta en los relatos de las víctimas, las declaraciones de otros detenidos, los testimonios de religiosas y laicas, además de actuaciones judiciales e informes médicos de la época, indicó el portal Fiscales.

Núñez pertenecía a la Orden de los Franciscanos y estuvo cinco años privado de su libertad. Pasó por Alcaidía Policial de Resistencia y las cárceles federales de Resistencia, Rawson (Chubut) y Devoto (Capital Federal) y en un penal provincial de La Plata (Buenos Aires).

En 1986 constituyó la parroquia de Caacupé en el barrio de Bella Vista de Rosario, donde realizó trabajo social durante años. Falleció en agosto del año pasado en un hogar de la congregación de los Franciscanos.

Por su parte, Testa fue integrante de la Orden Los Misioneros de la Consolata, y estuvo detenido en la Alcaidía de Resistencia y en cárcel federal de Resistencia. Por su nacionalidad italiana fue expulsado del país en 1978. Luego ejerció el sacerdocio en Nicaragua y Colombia y actualmente reside en Italia.